No se por qué, con lo malas que son mis fotos, sigue posando para mi, pero gracias Sahida ;)

Vuelvo a participar en los Retos de la Familia Fotera, después de saltarme el anterior, en esta la 32ª edición, en la que hay que participar con «una foto con una desaturación selectiva de uno o dos colores máximo».
Reconozco haber hecho algo de trampa al elegir mi fotografía, ya que la fotografía original no dista mucho de la procesada. Realmente solo he tenido que rebajar algo el tono amarillento que originalmente tenía la pared. No me gusta la técnica del desaturado selectivo, así que me he buscado una solución fácil.

El invierno ha comenzado benevolente, con unas temperaturas estupendas, perfectas para parar un rato, y comtemplar el mar con sus idas y venidas, recordar su olor, y escuchar su rumor.
